Home


Dibujar, ilustrar, pintar, pegar, aguar, untar…. Como dijo el sabio el estilo lo da el tiempo que dedicas a procesar tu entorno. No hay tanta ambición, sólo el deseo de absorber el entorno y procesarlo con un barniz onicófago.

Ilustrar es ser un cachalote:

  • El principio es ver, los ojos son los desagües del alma donde se derrama el todo, el mar y las impurezas.
  • Después respirar hondo, cerrar los ojos y sumergirse en lo oscuro. Abajo, abajo, abajo, abajo, haciabajohaciabajohaciabajo haciabajohaciabajohaciabajo…..
  • Lo siguiente es sentir, dejar que la brutal presión abisal arrastre las impurezas para husmear el hambre de luz y la sed de calamares.
  • Al llegar al fondo se trata de apretar fuerte las mandíbulas, chirriar los dientes y triturar la presa que aún se debate, pelea y hiere allí donde alcanzan sus tentáculos.
  • Toca tragar, aunque duela, aunque desgarre, tragar es necesario.
  • Luego, ecos de la infancia, hacer bien la digestión. Nutrirse y crecer del bolo alimenticio. Rodear de aceite y nácar las partes duras o punzantes.
  • Es el momento de ceder al ardor de tu pecho y buscar el aire de nuevo. Haciarribahaciarribahaciarribahaciarribahaciarriba…..
  • …..y abrir los ojos, coger aire, y disfrutar de la deliciosa sensación de latir como un cachalote.
  • El principio es…..

Cachalote onicofago

Copyright © Creatical